En tiempo…

… de adagio, lento, muy lento…

Aquellos encuentros rápidos al cruzarse en la escalera de su casa. Unas pocas palabras de conversación sobre el tiempo y poco más.

Hasta aquel día en que él le dijo que era músico. Que la música siempre había sido su pasión.

Mirando sus ojos y viendo el movimientos de sus manos, ella adivinó que todos los momentos de aquel hombre estaban teñidos de melodía.

piano1

Comprendió entonces, aquella mirada dulce y suave, agradable (piacevole) con un toque apasionado (passionato).

Intuyó que su vida estaba marcada por un tempo que no era el suyo y por eso transcurría con variaciones (variazioni) mientras su espíritu se escondía disfrazado de sordina (sordine).

Supo qué le llevaba a oír ese tono a través de las ventanas y por qué empezaba con un pianissimo para terminar en un crescendo nervioso.

Desde el dolor (duolo) a la alegría, desde la risa al llanto, desde el entusiasmo (slancio) a la serenidad y  desde la profundidad a la ligereza (scherzo) todo se plasmaba en una partitura a la que él llamaba vida. Y el papel se iba llenando de allegros, arpegios, cadenzas, fortissimos…

Pero hoy, la melodía ha cesado. La partitura no ha podido concluirse y la música se tiñe con tonos de tristeza.

Ya no verá su sonrisa dulce y suave, ni tampoco oirá a través de la ventana como él escribe a golpes de melodía la historia  de su vida.

Ella tiene la mirada empañada por las lágrimas… no le conocía demasiado… pero sí a su música…

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30 comentarios el “En tiempo…

    • Gracias, Carmeta,
      El post es triste porque así me sentía yo cuando lo escribí. Creo que cuando alguien llama tu atención porque tiene una sonrisa muy dulce, cuando te das cuenta que no la vas a volver a ver, sientes como un vacío que va más allá de que conozcas mucho a la persona o no.
      Un abrazo grande y buen miércoles para ti también…

    • Hola, Alberto,
      Yo tampoco conozco muchos adagios, pero el de Albinoni es uno de mis favoritos también.
      Me pareció un buen homenaje a una persona muy dulce.
      Muchos besos…

  1. Precioso y lleno de emoción. Tus letras se deslizan ante mis ojos con la belleza de su música y me dejan emocionada.
    Te dejo un adagio por si necesita compañía…

    Un beso un poco triste por la pérdida de Juan Gelman, precisamente hoy, un miércoles de poesía.

    • Gracias Chelete, tu adagio se junta con el mío y ellos vuelan alto hasta encontrarle.
      “Amarte es esto:
      Una palabra que está por decir/
      un arbolito sin hojas
      que da sombra”
      Admirado Juan Gelman. Su vida difícil y su obra. Otro ser especial que se aleja.
      Un beso muy grande, querida…

      • Sabes lo que me ha ocurrido? Ayer leía una novela corta de Stefan Zweig y según iba leyendo y apreciando su maravillosa forma de describir, me acordaba constantemente de ti, porque -de alguna manera- tu forma de narrar tan cadenciosa y de detallada descripción me recordaba según le iba leyendo.
        Y no, no me digas que exagero, ni que no soy objetiva, fue una sensación que sentí según iba descubriendo a este maravilloso escritor, del que desgraciadamente, aún no había leído nada, pero que he incorporado al grupo de “mis superfavoritos”.
        Un beso de tarde melancólica.

      • Querida Chelo,
        Ya me gustaría, ya, escribir con la lucidez y la prosa de Stefan Zweig, pero si por un momento te lo he recordado, es uno de los mejores piropos que me podías dedicar.
        Gracias, amiga mía.
        Mil besos…

  2. “No lo conocía demasiado… pero sí a su música” Entonces, lo conocía de sobra… ¿Qué mejor manera de llegar al alma de una persona que a través de su arte? Lo mismo puede decirse de quien escribe un relato como éste, María. (También sumamos a ella la música de posts anteriores).
    Bella entrada.

    Siendo músico a mi vez he pensado varias veces en escribir posts de música; pero siendo ésta tan subjetiva he preferido dejarlo para otro momento. Tus entradas me han dado un pequeño empujón para ver que quizá sea el momento de ir escribiendo algo.
    Cariños y gracias por esta serie riquísima de posts que nos has estado regalando.

    • Gracias por tus palabras, Borgeano.
      ¿Sabes? Si escribo con el corazón, y siempre lo hago, no me cuesta demasiado plasmar lo que siento. Y si además la inspiración es como en este caso, entonces es una alegría añadida.
      Te sigo empujando, pues, con la música. Y espero alguna entrada tuya en ese sentido porque como músico que sientes la música… lo harás de maravilla.
      Un abrazo cercano…

  3. Bon día María. Que entrada tan bonita, sensible y de una manera tan delicada nos dabas dos informaciones.
    Precioso!!! No soy una entendida pero me encanta la música y la comparativa que has hecho de su vida y los tiempos de música, me ha encantado.
    Petons

    • Hola Cristina,
      Yo tampoco soy una entendida en música, pero mi homenaje a ese músico debía ser de esta manera.
      Una vida vivida en clave de sol.
      Un beso muy, muy fuerte…

    • Hola Elssa,
      Cuando se juntan la música y el intérprete, pueden crear cualquier cosa, pero siempre hermosa.
      Ha sido un homenaje a alguien que conocí y que, por desgracia, marchó.
      Un beso muy cariñoso para ti…

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