Una gran broma…

Yo no quería ir.

Nunca me gustaron los tanatorios. Ya el nombre me crea una especie de desazón. Y no es porque me de miedo la muerte. No, no me asusta, pero me horroriza la liturgia que la rodea.

Pero tenía que estar allí porque ella lo necesitaba.

Le di un abrazo grande, esos de oso que tanto nos gustan a las dos. Al hacerlo, me di cuenta que era muy menuda y que se estremecía.

Es curioso, como mi mente se dividió en dos pensamientos; por un lado la rabia que sentía por lo injusto de aquella muerte y por el otro el que no me hubiera dado cuenta de lo chiquita que era aquella persona a la que conocía desde hacía años.

Alrededor todo el muDOLORndo comentaba, decía, alababa al que se había ido y en algunos casos, los menos, se reían por el comentario jocoso del vecino.

Me alejé, necesitaba estar sola porque al tiempo que la angustia me llevaba, pensé en la gran broma que nos gasta la vida. Me sentí engañada porque pensé que tanto hijo de que van por el mundo pisoteando cabezas, ahí siguen y una buena persona que no había hecho daño a nadie, se marchaba así de repente, sin dar tiempo para reaccionar.

Aunque… ¿cómo vas a reaccionar?

Nunca es el tiempo para que la persona a la que quieres se vaya para siempre. Ni para hacerte a la idea que es la despedida final, horrible por definitiva.

Me acerqué para despedirme. Los ojos se me llenaron de lágrimas cuando la abracé de nuevo, pero ya no tenía demasiado claro por qué lloraba, si por ella, por mí o porque la vida, en aquel momento, me parecía totalmente injusta.

No, la vida no era justa, por eso, había que apurarla minuto a minuto porque nunca sabías en que momento te podía dar una puñalada por la espalda.

 

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38 comentarios el “Una gran broma…

  1. Cuando leo escritos como este – colpidor, como diríamos en catalán- me viene a la mente las palabras que me dijo aquel médico en la UCI aquella madrugada y que no se me han olvidado jamás…

    Siento que hayas pasado por ese estado de rabia que da estar en esas situaciones…

    Un beso de esos de los de compensarte un poquito de la mejor manera que se hacerlo… así, con cariño… ya sabes cuanto.

  2. Realmente siempre pensamos lo mismo… Se marchan los mejores… Parece que se confabulan las lamas vibraciones para dejar que la maldad se extienda… En fin no sé si justa o injusta la vida, pero cuando alguien querido se va, la sensación sin duda es esa siempre…

    • Una sensación de vacío, de injusticia, de rabia y dolor. pero, como digo, esa es la vida. Cruel, excitante, dura y en algunos instante feliz.
      Muchos besines, casal…

  3. Comprendo muy bien lo que escribes, pues ya sabes que lo he sentido en mi propia carne. Cuando dio el ultimo aliento, la abracé, besé… pero ya no quise verla más. Quiero recordarla viva, riendo, viviendo su vida tan llena…. Por supuesto que fui al tanatorio, más lloraba de impotencia, por su desaparición, tampoco me da miedo la muerte -hay muchos momentos que la deseo- pero me desespero ver las guerras que hay en el mundo, niños y gentes muriendo de hambre. otras derrochado y robando millones…..la Vida es injusta y es lo que me hace llorar

    • Querida Rosa,
      Es cierto lo que dices, pero tú eres una mujer llena de vida y tienes que seguir ahí, iluminando el camino de las personas que te conocemos. La tristeza vuelve, y probablemente nunca desaparecerá, pero, donde esté, ella te mira y seguro que te sonríe porque ve que tú también lo haces.
      Un abrazo muy, muy fuerte…

  4. Me preguntan si soy deportiva…..
    Si, practico un deporte extremo: vivir…! ……le contesto
    Y cuando uno esta’ por conseguir su meta , a lo mejor todo se vuelve en broma , como tu dices.
    Muy realista este post. Nos hace meditar.

  5. Hay que saber saborear la vida, disfrutarla y valorar lo que tenemos.
    En estas situaciones te hacen cuestionar y plantarte muchas cosas.
    Muy buena reflexión.
    Un gran abrazo María
    Cristina

  6. Querida, sabemos que tenemos fecha de caducidad, pero no lo hacemos consciente hasta que nos enfrentamos a la despedida de alguien cercano. ¿La vida no es justa?? No sé responder a esa pregunta. Lo cierto es que es efímera, y por eso, como bien dices hay que vivir cada instante como si fuera el último.
    Según escribo estas palabras, me acabo de enterar que ha muerto Tito Vilanova. El cancer pudo con él. Otra buena persona que se va. Sí, en estos momentos siento que la vida es injusta.
    Muchos besos y un tranquilo fin de semana

    • Yo tampoco tengo respuesta para la pregunta de si la vida es justa, pero hay momentos en los que te salta a la cara de una forma que piensas si realmente lo es.
      Una pena lo de Tito Vilanova. Parecía un hombre bueno.
      Muchísimos besos y a empezar el fin de semana…

    • Gracias, Ramón,
      Siempre pienso que cuando algo te duele, escribir sobre ello es una buena terapia. Y si además te llegan a ese sitio al cual tienen que llegar, entonces es perfecto.
      Un abrazo y contenta de verte aquí…

  7. delicioso a pesar del dolor que encierra. lo cuentas que es tal cual una postal y me ha pasado una cosa curiosa al leerlo y es que me siento muy identificada, es como si yo te lo hubiese contado y tú lo pasaras a papel…hasta las lágrimas de despedida (soy llorona) que nunca tengo claro por qué o por quién son.

    • Es que el dolor por lo injusto te lleva a la rabia y a las lágrimas porque no puedes admitir lo que te parece terrible. ¿Será que se van los buenos? No sé, pero algunas veces lo parece.
      Contenta de verte por aquí, mi niña.
      Un beso bien grande desde este ladito del mar…

  8. Irremediablemente todos tenemos el día y la hora. Según leía los pasos de tu excelente exposición me has hecho recordar tantos momentos…Pero es inevitable y aunque lloremos siempre nos quedamos por qué, por qué tienen que irse esas personas tan queridas? Pero no. Tal vez no se van… Sólo nos esperan. Besos amiga mía. Un fuerte abrazo.

    • Querida Julie, quiero pensar que lo que me dices es cierto y que nos esperarán en algún lugar, que espero, sea algo mejor que este.
      De momento hay que apurar la tristeza como cualquier otro sentimiento.
      Un abrazo muy cerca de ti…

  9. Hay María todos pasamos por esos momentos de dolor, que triste es no poder hacer nada, pero esos momentos nos enseñan, a vivir al máximo, a que reír, cantar, bailar hacer lo que nos gusta, por que no sabe uno cuando nos toca.

    Besos María
    Gracias por hacerme pensar el día de hoy

    • Hola Doris,
      La impotencia es terrible, pero hay que sacar esa enseñanza. Apurar la vida, porque no sabemos que pasará mañana.
      Muy contenta de verte aquí.
      Besitos, guapa…

  10. Excelente entrada María. Eso que dices es perfecto: “ya no sabía por quién lloraba”. Eso es lo que tiene la muerte, no invita –querrámoslo o no– a reflexionar y con agrado veo que has llegado a la única conclusión correcta (también mal que nos pese): la vida no es justa y, por ello mismo, hay que sacarle hasta la última gota de jugo.
    Un fuerte abrazo, también de oso (hay muchos que dicen que me parezco a uno, así que por ahí….)

    • Querido Borgeano,
      Llego a esa reflexión cada vez que vivo algún golpe de este tipo e intento recordarlo para vivir la vida con auténtica pasión. Porque creo que es la única forma de disfrutar de ella.
      Me quedo con tu abrazo de oso y te dejo otro que, como mucho, es de osita, pero más bien pequeñaja…

  11. Buenos días amiga María ante todo feliz fin de semana
    Bueno amiga para morir nada más que hay que estar vivo…Por eso pienso que quizás malgatemos nuestras vidas en cosas efimeras sin pensar que quizás lo importante mañana ya no lo puedas hacer.
    Como siempre un relato muy humano y bello
    Cuidate mucho amiga besos

  12. Me encanto hermosa y profunda entrada, la muerte no existe, es una mudanza final fuera de este vehículo que llamaos cuerpo.

    Lluvia de ricas bendiciones junto a los que amas.

    Mil abrazos

  13. No sabes como te entiendo María, hay veces que nos sentimos tan impotentes al ver la vida lo cruel que es! buenas personas se va como por ejemplo Tito, y malas personas llegan a los cien años, amargando la vida la prójimo, en fin así es la vida a veces demasiado injusta para algunos!
    Un besazo y ánimo corazón

  14. Creo que he llegado a la conclusión de que, en esos momentos, lloro por mí misma, por la pérdida y la ausencia que sé que me deja triste.
    Vivamos cada momento como si fuera el último de nuestra vida, dice la famosa frase y creo que hay que hacerle caso.
    Besos de lunes lunero.

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