Cambia la vida…

… en un minuto.

Podría haber sido otro día cualquiera, en el que el sol brillara en tonos amarillos, pero ha sido hoy, cuando la lluvia golpea los cristales y el cielo parece ajeno a todos los que nos cobijamos bajo su capa infinita.

Piensa en como puede cambiar la vida en sólo un minuto, y recuerda los días tranquilos, en los que su rutina le parecía un vacío existencial difícil de sopotar.

Le viene a la mente los murmullos a través de las paredes que le acompañaban al despertar, las mañanas apresuradas pisando un asfalto que siempre, le había parecido hostil, las tardes que se deslizaban prendidas de las letras de su libro favorito.

Ahora la mira en aquella habitación, iluminada en blancos y dotada de las últimas tecnologías y desea llorar porque no sabe lo que le espera.

Pero no, no llorará, porque en el fondo piensa que siempre queda un pequeño lugar para la esperanza. Y porque sabe que aunque la vida puede cambiar en un minuto…

… a ella, aun le quedan muchos minutos por vivir.

Sea cual sea su vida…

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48 comentarios el “Cambia la vida…

    • Hay algunos momentos en los que nos acogemos a esa esperanza, querida Vero, para poder seguir con la vida.
      Un beso que se han convertido en perpetuo al contacto con los tuyos.

  1. Maria la esperanza es lo ultimo que debemos perder y como bien dices mientras hay vida hay que luchar hasta el ultimo momento y si la vida se nos va nos queda la paz de que luchamos hasta el ultimo suspiro y ahora solo nos queda descanzar.
    Un abrazo de esos que llegan hasta lo mas profundo de nuestros corazones

    • Gracias Viajero!
      Tienes razón, la esperanza siempre está ahí para yudarnos a enfrentar todas las situaciones de nuestra vida.
      Me quedo con ese abrazo que siento muy cercano.

  2. No es fácil escribir cuando duele el alma, o quizá sí, María, porque a través de las palabras podemos dejar que desahogue sus lágrimas entre vocales y consonantes. Has hecho un texto hermoso, lleno de poesía y amparado en la esperanza. Muchas gracias, querida amiga. Mucho ánimo para ella y todo mi cariño para ambas.
    Muchos besos.

    • Sí, querida Isabel, cuando escribimos dejamos de llorar, porque entre las lineas vamos desgranando todos los sentimientos que nos conmueven y así encontramos ese momento para la esperanza que tanto necesitamos para vivir.
      Gracias por tu compañía y tu cariño.
      Un abrazo inmenso.

  3. Que bien expresas María el dolor al que hay que hacer cara, resistir, cuando la vida se desfigura y aun la rutina previa vuelve a anhelarse.
    La esperanza siempre avante mientras la fuerza mental y espiritual nos acompañe..
    Un fuerte abrazo.

    • ¡Ay Demian! Has entendido perfectamente ese sentimiento que te arrastra en momentos en los que desearías volver a esa rutina que significa paz y tranquilidad.
      Gracias por tus deseos que también aportan la fuerza y la esperanza.
      Te dejo por aquí un abrazo de esos sinceros y próximos.

    • Por eso lucharemos, Julie. Para conservar la esperanza, la fe y la ternura que tanto necesitamos en este mundo que parece haberse olvidado de ella.
      Ese abrazo especial es para mi, importante.
      Mil besos con mucho cariño.

  4. Como siempre espectacular pero aparte de aprender leyendote porque nos dejas tu sabidurìa; te mando un abrazo de imposibles que existen para aumentar lo que a veces se queda en poco aunque seas fuerte y un gran beso de esos que aprovechas cada segundo desde el primer contacto visual hasta el último respiro de su aliento.

  5. María, cómo espero que la vida se reconduzca después de ese minuto, que la habitación blanca y sus aditamentos sirva para lo que ha sido diseñada, y ese escrito que hable de una vida renovada y recuperada para esos muchos, muchísimos minutos por vivir.

    Muchos besos y muchos ánimos para las dos.

    • Emma, la esperanza se hizo presente y no nos defraudó. La vida se vuelve a reconducir y yo sigo apurando esos minutos de alegría perfecta que van surgiendo poco a poco.
      Mil besos y mi cariño.

    • Esos vuelcos que da la vida y que nos pilla por sorpresa, desprevenidos y sobre todo indefensos. Pero echamos mano de la esperanza y, algunas veces, sólo algunas veces, no nos defrauda.
      Besitos y abrazos Lourdes.

  6. Hola Maria
    Has descrito también esta situación que duele el alna.
    Estoy segura que habrán muchos minutos muchos días ya verás que si.
    Un abrazo y mi cariño.
    Carmen

  7. “La esperanza nunca es vana” bien dijo el maestro Borges y en eso coincide contigo y con muchos otros. Como bien dices en la entrada, las cosas pueden cambiar de un minuto al otro; así que siempre las cosas pueden mejorar (y por mera cuestión estadística podríamos decir “van a mejorar”); así que a seguir en la lucha, que es la base para que, precisamente, todo cambien para mejor.

    Cariños.

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