Y un día escribí…

Algo que hoy recuerdo…

No juzgues.. y no serás juzgado… dice ese libro que todos conocemos.

Es difícil dejar de hacerlo, lo sé, pero no entiendo como hay personas que tienen la arrogancia suficiente como para decidir lo que es bueno, malo y regular, de una forma tan absoluta, que no dejan ni un resquicio a la equivocación o a la duda.

¿Quien se puede creer con la autoridad moral para decidir sobre tus actos o tu forma de vivir?

No soy una santa, nadie es un santo. Porque… ¿qué es la santidad?

Acaso ceñirte a un patrón diseñado por personas que sirven a una causa, a un dios? Someterte a una moral dictada por unas normas hipócritas, mientras en la intimidad de las habitaciones, se van saltando todas esas normas sin ningún pudor?

¡Qué fácil es decidir sobre la conducta de los demás! Utilizamos la misma vara de medir para nosotros mismos? O esa vara es más corta, más ligera y más permisiva? No será que lo que ven en los demás, es lo que observan dentro de sí mismas?

No quiero cerca de mí a esas personas que se definen limpias, sinceras, correctas, buenas, honradas… mientras menosprecian, juzgan, y deciden sobre la moralidad de los demás, sin mirarte a los ojos. No me fío de esas personas que hablan del estado de pureza de su corazón mientras se congratulan de ese lado oscuro de los demás y, en el que todos hemos vivido, aunque haya sido por unos instantes.

Prefiero a las que tropiezan y se equivocan, a las que buscan la luz conscientes de ese lado oscuro que forma parte de nosotros, a las que viven la vida sabiendo que no son perfectas, pero que precisamente por ello, son más humanas. A las que saben que el camino de cada uno es diferente y por eso no único.

Prefiero a las personas que, sabiéndose siempre entre los dos lados, buscan siempre el más luminoso y por eso, nunca juzgarán.

“Cuando pienso que un hombre juzga a otro, siento un gran estremecimiento” Félecité de Lamennais

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55 comentarios el “Y un día escribí…

  1. Ufff de los ufes de toda la vida. Hay una cosa muy clara en todo esto. Si prefieres a los que tropiezan y se equivocan, y a los que viven la vida sabiendo que no son perfectos… aquí tienes a tu más ferviente servidor.
    Para todo lo demás, y para todo aquello que te haya podido hacer escribir estas líneas cargadas de “zas en toa la boca”… Petonets querida, sí sí y muchos.

    • Desde amiga imperfecta a mi amigo imperfecto, te puedo decir que entre los dos hemos conseguido una perfecta amistad, así que, por supuesto, cuento contigo y además me quedo con todos esos “petons”.
      Pero venga, te dejo unos cuantos de los que tú ya sabes!

  2. Libre de ser apedreada y consciente de que la lluvia puede mojar al vecino. Así somos, hablando siempre demasiado, pero yo, cuando escupo, intento no hacerlo hacia arriba, no me vaya a caer encima jj

  3. Totalmente de acuerdo contigo, María. Cuando nos equivocamos es cuando somos realmente personas capaces de reconocernos y amarnos. Se aprende más de los errores que de los éxitos. Pero mucha gente siempre está mirando lo que haces, para eso, para juzgar y prejuzgar que aún es peor… Besos de tu amiga imperfecta.

    • Si fueramos perfectos, querida Julie, creo que seríamos insoportables. Mirarnos, conocernos y amarnos a nosotros mismos con esos errores que nos hacen más humanos, es una labor tan bonita como interesante. Y por encima de toda la cosas respetar a los demás.
      Un beso de tu amiga, que se une a ti en esa imperfección.

  4. No soporto a los pluscuamperfecto , a los que su vara de medir es distinta con la que toman medidas a los demás. Mi soporto a los que se creen estándartes de la verdad u justicia, la suya. Y desprecian a los pi res mortales que no se ajustan a sus medidas. No soporto a los que creen tener a Dios en su bolsillo. No puedo estar más de acuerdo contigo María. Pero eso tu ya lo sabes. Mil besos
    T

  5. No soporto a los pluscuamperfecto , a los que su vara de medir es distinta con la que toman medidas a los demás. Mi soporto a los que se creen estándartes de la verdad u justicia, la suya. Y desprecian a los pi res mortales que no se ajustan a sus medidas. No soporto a los que creen tener a Dios en su bolsillo. No puedo estar más de acuerdo contigo María. Pero eso tu ya lo sabes. Mil besos
    T

  6. Envidiar, criticar, juzgar, sentenciar, perjurar, vilipendiar… cómo le gusta a nuestra sociedad este rosario de verbos con letanía incluida.
    Entiendo la rabia contenida en tu texto, participo de toda ella y, como tú, no quiero cerca de mi a esas personas.
    Inevitablemente, hablarán. La solución: ignorarlas.
    Mi cariñoso abrazo -como dice Julie- de amiga imperfecta.
    ¡Buen día!

    • Pues ya somos un grupo importante de personas que nos reconocemos como imperfectas, querida Isabel!
      Me he dejado llevar, como dices, por la rabia y la impotencia, pero si te soy sincera, hace tiempo que ignoro determinadas cosas, Como dices, el que quiere hablas, hablará y nada podemos hacer contra eso. Por eso hay que planear sobre esas personas y vivir de la manera que elijas vivir.
      Besazos, mi querida.

  7. Escribí algo parecido en un post hace unos meses…lo titulé: las burlas, indagando en el origen. Y llegué a las mismas conclusiones que tú. Quizás lo que critiquen sean sus propias sombras y un reflejo de ellas. Nadie es perfecto…ir de sabios es equivocarse de lleno, así, a la primera. Por eso, yo tambien coincido contigo en que me gustan las personas que se equivocan y son capaces y valientes para reconocerlo, pues la imperfección tambien forma parte de nosotros.

    Muy buen post.

    Un abrazo.

    • Y a partir de ese reconocimiento empieza la verdadera evolución. Nos equivocamos y volvemos a empezar y en cada una de esas caídas, nos levantamos algo más sabios y menos engreídos.
      Muchas gracias por tu mirada, Mukali.
      Muchos besetes.

  8. Yo me quedo, con lo que dice en tu perfil.
    Buscador de letras, de sueños… amante de la vida y exiliado de la tristeza. ¿Un lema…? Vive y que los demás vivan como deseen…
    Un besote de este pequeño benjamín.

  9. Yo siempre exijo a los demás lo que me exijo a mí mismo; ni más, ni menos. En base a ese criterio, entre otros, vivo mi vida.
    Todos tenemos demonios dentro, lo que ocurre es que algunos los controlan más que otros.
    Un abrazo.

    • Y tanto!
      Lo que es absurdo, es que lo neguemos. Vivir y dejar vivir y a partir de eso, intentar ser felices sabiendo que no somos, ni mucho menos, perfectos.
      Un abrazo bien grande, Pablo.

  10. Pero es que se te olvida que esas personas tienen un problema cielo….tienen la mente estrecha, y no entienden que alguien piense como no piensan ellos, que actúen fuera de sus normas, que reaccionen de manera imprevista según sus preceptos ….Yo tengo un lema que siempre repito y es sencillo, claro y directo …VIVE Y DEJA VIVIR….¿es tan difícil??….mientras no se haga daño a nadie, cada uno puede vivir su vida como la entiende y no hay maneras correctas de vivir….hay vida que vivir solamente eso….Te dejo un abrazo inmenso

    • Eso es lo realmente importante, mi alitas. Vivir de la manera que queramos vivir y respetando todas las ideas, tendencias, actuaciones y formas. Huir de todas esas personas que, como decía más arriba, creen hablar por boca de Dios. Mi lema es el mismo que el tuyo “Vive y deja vivir” pero algunas veces tengo la tentación de cambiarlo por “vive y deja vivir tranquilos a los demás”
      Un abrazo muy cercano, querida Leha.

  11. Precioso y preciso, amiga maría. Bella composición de sentidos y sentimientos que hacen posible eso que … un día escribí.
    La cita final, para enmarcar.
    Un abrazo y feliz noche

  12. Difícil no mirarte a los ojos cuando es lo único que de ve de tu foto de perfil. 😛 Pero en una cosa (En todas) tienes razón, tendemos hablar del vecino para que no hablen de nosotros, por desgracia la mayoría de las personas somos así.
    De niño me enseñaron que hay que dejar que hablen de ti aunque sea mal pero que hablen, pero para ello tú tienes que ser el primero en juzgarte a ti mismo o al menos saber tus contras más que tus pros para que nada te pueda ofender, sobre todo si eres tu el primero en criticarte a ti mismo. 😉
    Bonita entrada. Besos.

    • Je, je, Antonio, pues mira tú que aun hay gente que no es capaz de mirarme a los ojos 😉 😉
      Si eres consciente de tus debilidades y sobre todo de que estás lejos de ser perfecto, es el principio para que determinadas miradas y comentarios no te puedan ofender. Tú eres el primero que sabes que puedes fallar y por eso no te importa que te lo recuerden, pero si el que te lo recuerda presume de la perfección, ¡ay, amigo mío! eso ya es difícil de encajar. No obstante, seguiremos practicando la indiferencia ante determinadas situaciones.
      Un montón de besos cariñosos.

      • Te voy a confesar un secreto. 😒 Si hay algo que me gusta es mirar a los ojos y mantener la mirada, sobre todo de las mujeres, la mayoría no aguanta mirarte a los ojos, ¡Ah! Pero la que aguanta, tela, es capaz de cohibirte. 😉
        Pero a lo que hablábamos, como dijo un sabio “Nunca discutas con un idiota, porque te llevara a su terreno y ahí te ganara por experiencia”. Besos. 👄👄👄

  13. Caramba!!!! Algo ha pasado para escribir con “ese zasca” comentado antes. Que suerte de los errores,de los pasos en falso,de lo imperfecto….que nos ayudan a crecer, a ser tolerantes a ser humanos.
    Cuidate mucho cariño.

    • Y que suerte los fallos, los deslices, las equivocaciones que nos hacen mirarnos a nosotros mismos y reconsiderar que no somos, ni de lejos, perfectos.
      Un beso enorme de tu amiga de lo más imperfecta.

  14. Hay velas que lo alumbran todo, menos su propio candelabro.

    Friedrich Hebbel
    Juzgar a los demas es un pecado bastante frecuente. Es que es muy debil el ser humano. Muy buena entrada, Besos Maria.

  15. Juzgar las acciones ajenas es muy malo, lo sabemos…

    Pero creo que tampoco sea bueno , ponerle “etiquetas”a las personas.
    Apenas conocemos a uno y ya vemos que es celoso, altivo y egoísta ,…..sin darnos cuenta que es una proyección nuestra…talvez nosotros seamos así y vemos NUESTROS MISMOS DEFECTOS en las otras personas…
    (Bueno, en mi limitado castellano yo siempre me atrevo a decir cosas…..Son mis ganas de comunicar!)

    • Yo pienso que no es bueno, juzgar, ni poner etiquetas, ni pensar que nunca nos equivocados porque hacerlo sería pecar de soberbia. Y opino como tú, que quien lo vea en los demás, probablemente sea su propio reflejo.
      En tu “limitado castellano” que es estupendo, te expresas de maravilla, mi querida Anna.
      Mil besetes.

  16. “No juzguéis, y no seréis juzgados” Una frase tan simple y tan llena de verdad.
    Aunque no soy creyente, reconozco que la Bilbia me fascina. Es un libro increíble, tanto desde un punto de vista filológico, como desde un punto de vista de filosofía y de sabiduría (unos libros más que otros). Si las personas que sí son creyentes pensaran un poco más en sus enseñanzas, otro gallo nos cantara muchas veces.

  17. Toc, toc… llego bastante tarde pero me sumo a esta reunión de imperfectos, jejeje.
    Huye de los que piensan que son perfectos y creen poseer la verdad absoluta… decía mi abuela.
    Besitos imperfectos para amigos imperfectos, los mejores.

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