La lírica…

Demasiado lírica, me dijo, mientras echaba con algo de desgana, el papel sobre la mesa.

Le miré.

Unos ojos redondos, tras unas gafas redondas en una cara redonda.

Y sonreí.

Pensé en el arco que acaricia el violín, en el murmullo del viento jugando entre las hojas, en las zapatillas de la bailarina deslizándose sobre la madera, en el murmullo de un ave pequeña y esquiva, pensé…

¿Demasiada lírica?

Su mirada se hizo inquisitiva.

Volví a sonreír, porque lo que él no sabía, y nosotros sí, es que la lírica sólo sale de la profundidad de uno mismo.

Porque…

Mi canto es mi lírica y mi lírica es mi alma que renace en cada verso que escribo.

Feliz semana, queridos…

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Stefan Zweig…

“… Nunca he vuelto a verlo. Nunca he recibido una carta o un mensaje de él. Su libro no ha sido publicado, su nombre ha caído en el olvido; nadie lo recuerda salvo yo. Pero todavía hoy, como el muchacho inseguro de entonces, sé que a nadie debo más: ni a mi padre y mi madre antes de él, ni a mi esposa e hijos después de él. A nadie he amado tanto”

Así termina Confusión de Sentimientos de Stefan Zweig.

Hoy he cerrado la última página con algo de tristeza, como siempre que leo alguno de sus libros, porque ya se acaba el pasearme por una de sus historias con esa forma tan especial que tiene de escribir.

En este libro Zweig, profundiza en el corazón humano de una forma hasta dolorosa. Todos los sentimientos de amor, vergüenza, sabiduría, pasión, van desfilando por sus páginas para dar forma a la figura de Roland, un joven estudiante que descubre su amor por el saber al conocer a un brillante profesor.

zweig

El alumno no sabe lo que siente, el profesor se desconcierta ante los sentimientos del alumno. ¿Quien fue el primero que empezó a sentir? De ahí el titulo, Confusión, porque es lo que sienten.

El final nos sorprende si no hemos captado los distintos matices de los dos protagonistas, pero no lo hace si seguimos la evolución de la relación entre ambos.

Sus libros son casi estudios psicológicos porque siempre se adentra en lo más profundo del ser humano. Donde se crean esos sentimientos complejos que, quizá no salen a la luz, hasta pasados los años y nos llega la experiencia.

Este libro también me lo ha recomendado mi librera Chelo Puente (http://lalibreriadechelo.wordpress.com) y como todos ellos, me ha enamorado.

La prosa de Stefan Zweig es pura poesía y es ese lirismo el que a mí me conmueve.

Como siempre digo, no soy crítico literario, pero… os recomiendo esta joya. Os pasará como a mí… sentiréis que se acabe. Ya no sólo por el contenido, sino porque su forma de escribir es tan sencilla y bella, que te atrapa.