Quisiera…

Quisiera que no llegara el momento,

porque trae consigo los recuerdos,

mi dolor, tu brevedad, su llanto.

Quisiera sustraerme a lo festivo,

las flores, el aroma y las risas,

los abrazos, las caricias y el futuro.

Quisiera romper una vasija,

hablar con el genio que la habita,

y pedirle tan sólo un deseo.

Quisiera dormir hoy todo el día,

y no ver la sonrisa de los niños,

ni tampoco la alegría de las madres.

Quisiera traer de vuelta a mi hijo,

para que tan sólo por un día,

notar su sonrisa en mi regazo.

Quisiera oír su voz

susurrando la palabra mágica:

Madre.

 

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En tiempo…

… de adagio, lento, muy lento…

Aquellos encuentros rápidos al cruzarse en la escalera de su casa. Unas pocas palabras de conversación sobre el tiempo y poco más.

Hasta aquel día en que él le dijo que era músico. Que la música siempre había sido su pasión.

Mirando sus ojos y viendo el movimientos de sus manos, ella adivinó que todos los momentos de aquel hombre estaban teñidos de melodía.

piano1

Comprendió entonces, aquella mirada dulce y suave, agradable (piacevole) con un toque apasionado (passionato).

Intuyó que su vida estaba marcada por un tempo que no era el suyo y por eso transcurría con variaciones (variazioni) mientras su espíritu se escondía disfrazado de sordina (sordine).

Supo qué le llevaba a oír ese tono a través de las ventanas y por qué empezaba con un pianissimo para terminar en un crescendo nervioso.

Desde el dolor (duolo) a la alegría, desde la risa al llanto, desde el entusiasmo (slancio) a la serenidad y  desde la profundidad a la ligereza (scherzo) todo se plasmaba en una partitura a la que él llamaba vida. Y el papel se iba llenando de allegros, arpegios, cadenzas, fortissimos…

Pero hoy, la melodía ha cesado. La partitura no ha podido concluirse y la música se tiñe con tonos de tristeza.

Ya no verá su sonrisa dulce y suave, ni tampoco oirá a través de la ventana como él escribe a golpes de melodía la historia  de su vida.

Ella tiene la mirada empañada por las lágrimas… no le conocía demasiado… pero sí a su música…