Que no existe…

Hay mañanas que merecen ser recordadas, algunas veces no sabes porqué pero hay otras veces que ese recuerdo resulta tan evidente que, sin que te lo propongas vuelve a tu mente a lo largo del día.

Hoy, es una de esas mañanas.

He abierto la puerta de la terraza al mar, al sol, al día y lo que he contemplado tenía una belleza tan serena que la sensación física de placer me ha empezado en las uñas de los pies y ha llegado en oleadas hasta la nuca.

Y es ahí cuando casi deseo morir por no poder trasladar al  papel todo lo que siento, veo, disfruto. No soy capaz de atrapar tanta belleza y la comunión perfecta que experimento ante los tonos maravillosos del azul, del aire limpio que transparenta las hojas de las palmeras, del trino que, como una canción, se desliza por mis oídos.

Y entonces, llega ese instante mágico por lo imprevisto, en el que haría un pacto con el diablo por encontrar ese vocabulario perfecto, ese instante inexistente en el que todo está permitido. Quizá descubrir el acorde desconocido, practicar sexo con quien no está permitido, viajar a la luna en un rayo de sol mientras suena la música de Norah Jones, invocar a las musas para que me confiesen su secreto.

Luz de sol que me acaricia, aroma de café, voces que me llaman. Se ha roto la magia… volverá otro día.

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Sentires..

Me desperté en la mañana con la mejilla pegada a tu espalda y pensé;

Si esto es la felicidad… aquí construiré mi casa.

 

 

El viernes se estira y se despereza, atrapa la luz y la derrama en forma de promesas.

Sábado, domingo… estarás?

Te espero…

 

 

George Carlin…

Una lectura para recordar… en un miércoles cualquiera…

“La paradoja de nuestro tiempo en la historia es que tenemos edificios más altos pero temperamentos más cortos, autopistas más anchas, pero puntos de vista más estrechos.  Gastamos más pero tenemos menos, compramos más, pero gozamos menos.  Tenemos casas más grandes y familias más pequeñas, más conveniencias, pero menos tiempo.  Tenemos más grados pero menos sentido, más conocimiento, pero menos juicio, más expertos, sin embargo más problemas, más medicina, pero menos bienestar. 

Bebemos demasiado, fumamos demasiado, gastamos muy imprudentemente, reímos muy poco, manejamos demasiado rápido, nos ponemos demasiado irritados, nos estamos hasta muy tarde en la noche, nos levantamos demasiado cansados, leemos muy poco, miramos demasiada TV, y rezamos muy rara vez.  Hemos multiplicado nuestras posesiones, pero reducido nuestros valores.  Hablamos demasiado, amamos muy rara vez, y odiamos muy a menudo. 

Hemos aprendido cómo ganarnos la vida, pero no cómo hacer una vida.  Hemos adicionado años a la vida pero no vida a los años.  Hemos ido todo el camino a la luna y de regreso, pero tenemos problema para cruzar la calle para conocer a un nuevo vecino.  Hemos conquistado el espacio exterior pero no el espacio interior.  Hemos hecho grandes cosas, pero no mejores cosas

Hemos limpiado el aire, pero contaminado el alma.  Hemos conquistado el átomo, pero no nuestros prejuicios.  Escribimos más, pero aprendemos menos.  Planeamos más, pero logramos menos.  Hemos aprendido a ir de prisa, pero no a esperar.  Construimos más computadores para tener información, para producir más copias que siempre, pero comunicamos menos y menos.

 Ahora

Hay los tiempos de comidas rápidas y de baja digestión, de hombrotes y mujerzotas pero de carácter pequeño, ganancias empinadas y relaciones superficiales.  Éstos son los días de dos ingresos pero más divorcios, casas más extravagantes, pero hogares rotos.  Éstos son los días de viajes rápidos, pañales desechables, moralidad desechable, encuentros amorosos de una sola noche, cuerpos con sobrepeso, y pastillas que hacen de todo, desde animar, a aquietar, a matar.  Es un tiempo cuando hay mucho en la vidriera del mostrador y nada en el almacén. 

  Recuerden, gasten algún tiempo con sus seres queridos, porque ellos no van a estar ahí por siempre. 

  Recuerden decir una palabra amable a alguien quien los mira maravillado, porque esa personita crecerá y dejará su lado. 

  Recuerden dar un caluroso abrazo a alguien cercano, porque es ése el único tesoro que pueden dar con el corazón y no cuesta un centavo. 

  Recuerden decir “te amo” a su pareja y a sus seres queridos, pero principalmente, háganlo con intención.  Un beso y un abrazo repararán heridas cuando viene de muy adentro. 

  Recuerden cogerse de las manos y compartan el momento porque algún día esa persona no estará allí de nuevo. 

  Dense tiempo para amar, dense tiempo para hablar!  Y dense tiempo para compartir los preciosos pensamientos de su mente.

 La vida no se mide por el número de alientos que tomamos, sino por los momentos que nos quitan el aliento”

 … y así, poco a poco, quizá encontremos la felicidad en “esas pequeñas cosas”…

Sí…

… la luz ha entrado despacio y ha bordeado los extremos de mi cama…

Me ha dado un beso suave, mientras yo aún soñaba.

No quiero despertar, pero alguien me espera…

… ¿eres tú?…

Pensé que eras un sueño…

Sí, me has contestado, soy tu sueño…

… déjame volar como el viento salvaje y que el sople a través de tu corazón…

… y la semana empezó.

Feliz semana a todos. Sed felices o por lo menos, intentadlo!!!

Poetizando…

Mañana naceré, hoy se muere el alma

Mis ojos descubren la senda trazada

En un largo año lleno de nostalgia.

Nostalgia de un sueño y vidas pasadas

Mañana naceré, hoy no queda nada

Mi boca se cierra, sedienta, cansada

De falsas promesas, de besos de agua, de caricias locas y sonrisas vanas.

Mañana naceré, hoy no hay esperanza

Mis manos abiertas buscan la mañana,

La vida, la luz, la pasión, la calma.

Mañana naceré…

… nacerá mi alma

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Mi canto es mi lírica y mi lírica es mi alma que renace en cada verso que escribo.

 

Feliz  lunes a toditos, todos los humanos…!!!