Poetizando en mayo…

Azul y arena,

las rocas vestidas de sal,

y la tristeza en tu mirada,

mujer de muchas soledades.

Quisiste,

y sólo encontraste olvido.

Hoy tus ojos,

no reflejan el amor de aquellos días.

Azul y arena,

y el mar que lame tus heridas.

Las promesas huyen en bandada.

y lloras.

Pero tú sabes, ya tarde,

que el amor no necesita de promesas.

 

Feliz semana a toditos todos…

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Me pidió…

Me pidió Leha (https://lehahiah0909.wordpress.com/) que le escribiera un poema…

Deja que el mar te acaricie,
que el agua bese tu piel,
que la sal traiga suspiros,
y las olas tu placer.

Deja que el mar te acompañe,
que tus sueños viajen con él,
que la luna lo refleje
en tus alas de papel.

Deja que el mar te seduzca,
que sea tu amigo fiel,
y que las olas de marzo,
alejen tu padecer.

Deja que el mar y su calma,
en un nuevo atardecer,
paso a paso y susurrando
nos reúna junto a él.

Feliz lunes, Leha y para todos los que os asomáis a esta ventana. Os dejo con la voz única de Leonar Cohen… nadie como él.

 

 

Fin de semana…

Hemos recorrido juntos el camino de la costa. El mar, que lame las rocas donde se acaba el acantilado, ha perdido la dulzura del verano y golpea con un sonido inquietante mientras se deshace en espuma. La luz se escapa entre los pinos y borda el paisaje en lilas y rosados.

Nos espera la casa en la isla, unos muebles de madera y unas cortinas, dibujadas de primavera que se impulsan con la brisa de la tarde intentando emprender el vuelo.

Tu brazo en mis hombros me recuerda la suavidad de tu piel y en tus ojos veo la promesa de caricias derramadas sobre el blanco de las sábanas.

La ventana se abre al horizonte de un bonito fin de semana.

 

Os deseo un fin de semana estupendo de la mano de Aretha.

 

Solo quiero…

Un hombro donde apoyarme
Un beso
Un corazón ardiente
Un deseo
Unos ojos bondadosos
Un te quiero
Un minuto de silencio
Yo, te dejo
Un amigo, sólo amigo.
Yo, lo quiero
Un mar tranquilo y azul
Es el verso
Un abrazo
En su momento
Una eternidad contigo
Lo presiento

Y así pasan los días de este verano tranquilo. Entre las hojas de las palmeras se filtra el viento que silba con notas de pizzicato y la luz salta sujeta entre las alas del mirlo de pico amarillo que, como todos los veranos, viene a visitarme.

La alegría y la vida, se acurrucan conmigo en la hamaca y yo, vuelvo a sonreír con la misma sonrisa, que cada verano dedico al mar y al cielo que me rodean.

Felices días de verano!!!

 

Ha llegado…

La lluvia con suavidad golpea el cristal lanzando al aire sonidos de arpegio. Su sonido se mezcla con las olas del mar cercano,  moldeando una sinfonía con toques de sal y espuma.

La brisa balancea los brotes nuevos que bailan al son de la estación que promete.

Ha llegado, dicen las flores que trepan desde la glicinia que abraza la terraza, mientras la linea del horizonte se viste de azul y plata dibujando una grieta dorada por la que el sol apenas se adivina.

La estación de los colores olvidados. Del agua que los ríos arrastran en su alegría. Del renacer de los campos y de la vida que encierra.

Del equinocio, que nos regala los días y las noches tibias.

La estación de la fragilidad, de la luz, de la calidez. De los almendros en flor, de los jazmines y de las rosas.

“Llega con el viento

y abraza tu sonrisa

que se convierte en eco por el campo.

El mundo se despierta

con cantos de aves viajeras

que rasgan el cielo plateado.

El día ha descubierto

que hoy es primavera.

Sólo hay dulzura en mis manos”

Os deseo una feliz, feliz primavera, porque pese a todo, la vida es digna de ser vivida!!!!

 

 

Los días…

Las calles parecían recoger todo el brillo del sol que apenas asomaba por el este. Un aire cálido me envolvió con la suavidad de una bufanda tejida con cariño.

Hoy no era día de tacones ni de portafolios. Hoy era el día en que me reunía con él, con mi amigo especial.

Hoy era martes y era suficiente mirar el mar con su mano apretando la mía mientras la música volaba en mi cabeza y él fumaba su vieja pipa.

 

Feliz martes de otoño!!!

[Foto de Internet]

Un viernes y un poema…

Hoy he vuelto a encontrarte,

Hay un color de olvidos en el agua

Y un suspiro de romero y de tomillo.

Un rumor de sonrisa,

Un recuerdo en el fondo de tus ojos,

Y un vivir muy adentro la esperanza

Los murmullos olvidados,

Tejen sombras azules

Que juegan con la almohada.

Un batir de olas,

Que te alejan y me matan

Con sonidos de espuma enamorada.

Tú y yo y el mar,

Una alborada

Y una vida sin ayer y sin mañana.

 

Viernes… se abre el fin de semana y desde la esquina de la ventana… nos llama!

 

Sed felices!!!

Los poemas de Isabel…

“Quienes se mueven entre las risas y los llantos

y se dejan mecer por sus sueños,

siempre llegan donde las olas se detienen

Y la arena se derrumba.

Al son de las mareas”

Así comienza el libro de Isabel (http://destinolanaturaleza.wordpress.comhttp://apalabrandolosdias.wordpress.com ) “Al son de las mareas”.

libro isabel

Y a partir de ese comienzo, la autora nos habla de vida, sueños, presentimientos, tristezas, palabras, preguntas, miedos, naturaleza, belleza, perdón, horas, amor, placidez, contrapuntos…

Y dominando todo, la presencia del mar.

De un mar que Isabel presiente y reconoce, como testigo de su vida, de nuestra vida. Que recoge el reflejo del sol y la estela plateada de la luna.

Que lame las costas con el pulso constante que iguala al de nuestro corazón.

Un mar que es como nuestras vidas.

Un mar que se mueve al son de las mareas.

Felicidades por este libro Isabel, que recoge la belleza de lo que te rodea!!!

 

 

De verano…

Me gusta estar aquí, en la terraza. Presintiendo el mar.

Observando la luz que poco a poco pierde intensidad.

Sintiendo que la vida son estos instantes. De calma, de tranquilidad.

Con la persona que has elegido.

En compañía de recuerdos que han marcado tu vida.

Perdiéndote en la sensación que todo está bien y que no debes pedir mucho más de lo que has encontrado.

El cielo, sobre mí, una extensión azul, inmutable, con un resplandor que sólo es interrumpido por el vuelo de las aves.

Los días de verano se esfuman mientras la mirada se enreda entre las letras de los libros.

La burbuja creada en estos momentos de calor, pugna por mantenerse, aún sabiendo de su fragilidad.

Todo espera pero no es el tiempo de regresar…

Poetizando…

Dile a la mar que me espere

que no demoro mi marcha

que con susurros de furia

me ha sorprendido la madrugada

Gaviotas de plumas negras

tiñen el cielo de ámbar

Vuelos que avivan mis penas

Entre el dolor y la rabia

Dile a la mar que me espere

Que solo anhelo su calma

Que aquí espero que el viento

Me devuelva la esperanza

Jirones de tristeza

Mecen muy lentos mi alma

Entre la luna y el sol

La noche y la luz blanca

Por el camino de atrás

Lento el paso, piel cansada

Se adivina una figura

Con pasion en la mirada

Dile a la mar que me espere

Dile que ya iré mañana

Que con el viento de tarde

Llegó la vida soñada.