Hay momentos…

Hay momentos en esta vida para los que necesitas hacer un esfuerzo añadido, porque no te sirve aquello de “cuando se cierra una puerta se abre una ventana” ya que sólo ves que se han cerrado unas cuantas puertas literalmente en tu nariz. Y tu nariz se resiente y tiene miedo. Miedo de aquello que desconoce y que le supera.

Es una sensación de impotencia que te recuerda que no eres tan fuerte como tu creías y que te hace ver que todos los hilos que te unen a esta vida son tan frágiles como las alas de esa mariposa que te encandila con su belleza.

Te sientas sobre esa roca que conoces y amas y miras el mar mientras intentas alejar los pensamientos oscuros  que acompañan la idea de que han desaparecido unas cuantas horas de tu vida y de que ya no volverán. Sientes la necesidad de recuperar los recuerdos y mientras te obstinas en recordar, el agua se mece a tus pies y te dice que no es necesario, que aún te queda mucho tiempo para crear buenos momentos.

Porque, en definitiva es lo más importante. Atesorar el cariño inmenso que has recibido. De las personas que esperabas, de otras que no esperabas e incluso de aquellas que esperabas más y se han quedado a medio camino. Todo suma.

Hoy, regreso con fuerzas renovadas, y hoy siento que la vida no es otra cosa que respirar hondo y apurarla hasta el final.

Soñé el mar…

Es martes y estoy aquí. Aquí donde el agua dibuja sobre la arena mientras la piel respira sal.

Me he despertado enroscada en la curva de tu cintura y con tus manos despejando mis sueños.

Podría ser cualquier otro día, pero al ver tu mirada siento, de nuevo, que no existe otro lugar en el que quisiera estar. Podría no llamarme como me llamo o quizá no ser de este planeta, pero hoy, aquí y ahora sólo deseo sentir como siento.

Quizá es que hoy, soñé el mar.

“Dejé el invierno,

mi cuerpo sobre la arena, promete flores.

El sol alumbra mi sonrisa

y la noche la recoge pintando estrellas.

Llegó la primavera!!!

y mi piel la reconoce 

en cada pulso de sus venas”

Felices días de primavera para todos!!!!

 

 

 

 

Regreso y ella… se queda.

Si, ella, la veleta, la que te abandona en el momento más inesperado. La inspiración, a la que crees haber convencido para que camine a tu lado. ¡Pues no! Ella se ha quedado por ahí tonteando mientras tú preparabas el equipaje.

Aunque no le reprocho que se quedara, porque en ese otro tiempo el cielo tenía unos tintes de azul que atrapaban tu mirada, el mar rizado de espuma seguía contando historias de barcos y de piratas y la sal, sobre la piel, creaba caminos imposibles mientras el mirlo de pico amarillo, fiel a su cita de cada año, te provocaba con su trino desde la palmera que es su hogar.

Pero por su culpa, yo le había prometido a Paloma (https://palomamzs.wordpress.com) dejarle por aquí un poema de agosto y, ya veis, se lo dejo en septiembre y además, tamaño “mini”.

En la mañana la mar duerme
Sinfonía de suspiros al sol
En la quietud de la tarde
El aire huele a mariposas
La noche respira
Bajo un manto de estrellas
Todo es calma
En los días de agosto.

Sé que volverá en cualquier momento, igual que he regresado yo, pero de momento la página frente a mi, luce un blanco que me deslumbra.

Regresé contenta de encontraros por aquí.

Llegó el lunes… y la poesía.

Hundió los pies en la arena

mientras el agua tocaba una canción.

Sus huellas dibujaron la esperanza

y no sintió remordimientos

por haberle robado un suspiro al tiempo.

Tan sólo abrazó la soledad que la rodeaba

con la suavidad de los recuerdos

y siguió su camino.

La luna,

dejó una lágrima tras ella.

!!!Feliz lunes de primavera, amigos!!!

Poetizando en mayo…

Azul y arena,

las rocas vestidas de sal,

y la tristeza en tu mirada,

mujer de muchas soledades.

Quisiste,

y sólo encontraste olvido.

Hoy tus ojos,

no reflejan el amor de aquellos días.

Azul y arena,

y el mar que lame tus heridas.

Las promesas huyen en bandada.

y lloras.

Pero tú sabes, ya tarde,

que el amor no necesita de promesas.

 

Feliz semana a toditos todos…

Me pidió…

Me pidió Leha (https://lehahiah0909.wordpress.com/) que le escribiera un poema…

Deja que el mar te acaricie,
que el agua bese tu piel,
que la sal traiga suspiros,
y las olas tu placer.

Deja que el mar te acompañe,
que tus sueños viajen con él,
que la luna lo refleje
en tus alas de papel.

Deja que el mar te seduzca,
que sea tu amigo fiel,
y que las olas de marzo,
alejen tu padecer.

Deja que el mar y su calma,
en un nuevo atardecer,
paso a paso y susurrando
nos reúna junto a él.

Feliz lunes, Leha y para todos los que os asomáis a esta ventana. Os dejo con la voz única de Leonar Cohen… nadie como él.

 

 

Fin de semana…

Hemos recorrido juntos el camino de la costa. El mar, que lame las rocas donde se acaba el acantilado, ha perdido la dulzura del verano y golpea con un sonido inquietante mientras se deshace en espuma. La luz se escapa entre los pinos y borda el paisaje en lilas y rosados.

Nos espera la casa en la isla, unos muebles de madera y unas cortinas, dibujadas de primavera que se impulsan con la brisa de la tarde intentando emprender el vuelo.

Tu brazo en mis hombros me recuerda la suavidad de tu piel y en tus ojos veo la promesa de caricias derramadas sobre el blanco de las sábanas.

La ventana se abre al horizonte de un bonito fin de semana.

 

Os deseo un fin de semana estupendo de la mano de Aretha.

 

Solo quiero…

Un hombro donde apoyarme
Un beso
Un corazón ardiente
Un deseo
Unos ojos bondadosos
Un te quiero
Un minuto de silencio
Yo, te dejo
Un amigo, sólo amigo.
Yo, lo quiero
Un mar tranquilo y azul
Es el verso
Un abrazo
En su momento
Una eternidad contigo
Lo presiento

Y así pasan los días de este verano tranquilo. Entre las hojas de las palmeras se filtra el viento que silba con notas de pizzicato y la luz salta sujeta entre las alas del mirlo de pico amarillo que, como todos los veranos, viene a visitarme.

La alegría y la vida, se acurrucan conmigo en la hamaca y yo, vuelvo a sonreír con la misma sonrisa, que cada verano dedico al mar y al cielo que me rodean.

Felices días de verano!!!

 

Ha llegado…

La lluvia con suavidad golpea el cristal lanzando al aire sonidos de arpegio. Su sonido se mezcla con las olas del mar cercano,  moldeando una sinfonía con toques de sal y espuma.

La brisa balancea los brotes nuevos que bailan al son de la estación que promete.

Ha llegado, dicen las flores que trepan desde la glicinia que abraza la terraza, mientras la linea del horizonte se viste de azul y plata dibujando una grieta dorada por la que el sol apenas se adivina.

La estación de los colores olvidados. Del agua que los ríos arrastran en su alegría. Del renacer de los campos y de la vida que encierra.

Del equinocio, que nos regala los días y las noches tibias.

La estación de la fragilidad, de la luz, de la calidez. De los almendros en flor, de los jazmines y de las rosas.

“Llega con el viento

y abraza tu sonrisa

que se convierte en eco por el campo.

El mundo se despierta

con cantos de aves viajeras

que rasgan el cielo plateado.

El día ha descubierto

que hoy es primavera.

Sólo hay dulzura en mis manos”

Os deseo una feliz, feliz primavera, porque pese a todo, la vida es digna de ser vivida!!!!

 

 

Los días…

Las calles parecían recoger todo el brillo del sol que apenas asomaba por el este. Un aire cálido me envolvió con la suavidad de una bufanda tejida con cariño.

Hoy no era día de tacones ni de portafolios. Hoy era el día en que me reunía con él, con mi amigo especial.

Hoy era martes y era suficiente mirar el mar con su mano apretando la mía mientras la música volaba en mi cabeza y él fumaba su vieja pipa.

 

Feliz martes de otoño!!!

[Foto de Internet]