De escribir…

Hay personas que piensan que es fácil escribir. Yo, nunca he pensado que lo fuera. O por lo menos, no lo es para mí.

Esto ocurre en mayor medida cuando escribo un poema. ¡Tan corto y tan intenso! Un relato en apenas, a veces, cuatro líneas y que cuenta ¡Tantas historias!
Ahora gracias a la Editorial Lxl, todas “esas historias breves” van a ser publicadas.
Y me siento feliz, muy feliz porque creo ser muy afortunada… confían en mí. Y eso es estupendo.

“LxL Editorial

“¡Estamos de bienvenida y de estreno a la vez!

Maria G. Vicent se une a la familia y estrena el nuevo sello de poesía ‘Poetry’.
Muy pronto nos sorprenderá con un Poemario en el que ha dejado toda su alma.

Bienvenida a casa, María.
Tu sueño, nuestra meta”

Gracias a la Editorial Lxl que con su equipo, me están ayudando a hacer realidad un sueño.

Un sueño, que quiero compartir con vosotros.

Paseando entre lavanda…

El cielo se cubre de rojo mientras la luz se refleja en los campos. Las abejas liban entre las plantas y los reflejos reverberan en sus alas. El verano nos deja el blanco entre las flores y el aire trae aroma de lavanda.

Todo es suavidad en este tiempo de verano. El silbido del mirlo nos recuerda la calma bajo las higueras y mientras cierras los ojos, el sonido de la fuente tiene cadencia de mar.

Estoy tierra adentro, y mi corazón es de agua, pero mi espíritu se relaja con el olor de la tierra mojada, el murmullo de los árboles, el canto de los pájaros y la dulzura de los atardeceres.

Es verano y la calidez que me envuelve me hace feliz…

 

Háblame, un poema en julio…

No volveremos a caminar bajo la luz de la luna
y aunque el corazón siga latiendo
y la madreselva nos regala su perfume
nuestros pasos no marcarán más caminos.

Pero háblame como entonces,
cuando las huellas en nuestra piel eran suaves
y las almas, vagaban inquietas por paisajes de sombra
buscando un amparo para la inocencia.

Háblame cuando la luna se filtre silenciosa
entre parajes de ensueño y las palabras dichas
sólo sean un recuerdo
que se pierde entre el ayer y el mañana.

Háblame cuando nos volvamos a encontrar
y las esquinas de nuestra vida nos rocen con dulzura
porque entonces,
sólo entonces, nos bañaremos juntos en el azul del cielo.

María G. Vicent ©

(Imagen Pixabay)

Sí, queridos… es tiempo de cerezas!!!

Caminábamos los cuatro mientras el horizonte se pintaba en rojo y la superficie del agua se plateaba con un color acero casi sólido. Hasta nosotros llegaba el olor dulzón de la madreselva y los vencejos, añorados del sol, ofrecían sus susurros al sueño. Vivíamos entre el vuelo de las gasas blancas y la piel ardiente de muchos amores por descubrir.

Era junio, mi mes favorito. Cuando los días son largos y los aromas se esconden entre los deseos que nos hacen felices. El cielo nos cobija preservando nuestra inocencia. Y junio nos contempla con todo su esplendor.

Pasa el tiempo, las gasas blancas emprendieron el vuelo a los horizontes del pasado y junio, en su obstinación, siempre regresa.

Caminábamos los cuatro, el rojo y el acero nos seguían contemplando y los vencejos nos reconocían en su vuelo. Los aromas, matizaban nuestros recuerdos. El cielo aún nos amaba y los amores, ya descubiertos, nos prometían aún, muchos deseos por cumplir.

Y junio…

¿Sabéis, queridos? Es tiempo de cerezas. No pude dejar de decir.

Como aquel día…

Hay días que se levantan nublados…

Aunque hayas salido a la terraza y una luz deslumbrante de primavera te reciba casi a golpes de tambor.

Pero tú te has despertado intuyendo que no iba a pasar nada bueno.

Suena el teléfono y se confirman tus peores temores. Te has vuelto a equivocar, has fallado en lo que te habías propuesto, pese a intentar hacer las cosas bien no lo has conseguido. Tus ideas no pueden competir con las de los demás porque son demasiado diferentes.

No es la mejor noticia del mundo, pero ¿por qué te extrañas? Lo sabías mucho antes de que el sonidito agudo del móvil, se colara entre la maraña de ideas grises que te acompañan.

Decides que casi sería mejor volverte a la cama y esconder la cabeza bajo las sábanas y desde allí regodearte en ese estado de ánimo agorero, sin que nadie perturbe tu desazón.

Pero no, camino de tu deseado agujero de fácil acomodo, ves un libro olvidado encima de la mesa.

¿Quien lo olvidaría aquí? Te preguntas… Y así, casi sin darte cuenta, lees el título “Las diosas de cada mujer” (Jean Shinoda Bolen).

Piensas que es una broma.

¡Bonito título, justo con el día que tengo! Pero la curiosidad, puede más que los nubarrones que te envuelven y lo abres por una página al azar.

Y lees, justo por la página 62:

“Si una mujer es completa en sí misma, estará motivada por la necesidad de seguir sus propios valores internos, de hacer lo que tiene sentido para ella o le llena, con independencia de lo que piensen los demás”

¡Vaya! No sé si soy Artemisa, Afrodita, Atenea o Hestia, pero lo que sí sé es que, como otras veces, dos líneas de cualquier libro, me han reconducido al camino en el que la búsqueda de la seguridad en mi misma, es la única meta.

Vuelvo a la terraza, brilla el sol y esta vez, le saludo.

No sé en qué se transformará mi día pero, en este momento, me siento como una diosa.

Quizá no tan bella como Afrodita, ni tan combativa como  Atenea, ni tan maternal y vulnerable como Hera, ni tan enérgica como Artemisa, pero …

… me pintaré las uñas de rojo pasión… por algo hay que empezar!

Leer con amigos…

Me gustan que mis amigas escriban. Eso no quiere decir que todas mis amigas lo hagan, pero tengo que reconocer que hay bastantes que lo hacen.

Y precisamente hoy voy a hablar del último libro de una de ellas. Resultado de imagen de chelo puente la vida es puro relatoHablo de Chelo Puente y su último libro “La Vida es Puro Relato”

Chelo Puente (https://lalibreriadechelo.wordpress.com) es la autora de dos novelas “Alma de Cántaro” y “La bolsa de lana azul”, pero en este caso nos ofrece una antología narrativa en la que recopila,  relatos, reflexiones, microrrelatos y mails dirigidos a un amigo imaginario.

En ellos viaja a través de los sentimientos y convierte lo que observa, en historias, algunas veces profundas, en otras divertidas, en otras melancólicas, pero siempre con un trasfondo reflexivo.

Chelo Puente, en su libro da sentido a la famosa frase “La vida es puro relato” porque cuando lo lees percibes que la vida es lo que nos muestra la autora con sus historias.

Os recomiendo este libro que si lo queréis conseguir, podéis hacerlo en:

https://www.amazon.es/vida-es-puro-relato/dp/1729209890/

Ficha técnica: Título: La vida es puro relato. Autor: Chelo Puente Velasco. Editorial: Amazón. Cubierta, maquetación y edición de la obra: Josep Aguilella i Calvo.

Muy buena suerte, querida amiga¡¡¡

Un poema en mayo…

A ti,

Que te soñé

A golpe de acrílico y puntero.

Cuando rompía en rojo la mañana

Y el sabor ácido, inundaba mi boca.

A ti,

Que abriste puertas y ventanas

Para dejar entrar la luz que besa los cristales.

Y los dibuja a fuego.

A ti,

Que rompes la estructura de mis versos

Cuando me abrazas fuerte en la penumbra.

Y cruzas mis umbrales,

Sembrando mi cuerpo con tu huella.

A ti,

Que me reinventas cada día en tu mirada,

Con la escritura liviana de los sueños,

Mientras el azul de mi rima,

levanta el vuelo. 

(María G. Vicent ©)

 

Felices días de mayo a todos los que os asomáis a mi ventana!!!

 

Leer con amigos…

Siempre me alegra presentar libros de amigos escritores, pero este es uno de esos autores del que todo lo que lees  sabes que te va a gustar.

Este autor no es otro que Alfonso Cebrián (https://cuentosinacabadosblog.wordpress.com/) que después de haber publicado “Las Aguas del Olvido” 51j4Na1nIuL._AC_US218_ nos regala doce relatos cortos en los que realiza un viaje a través de los sueños, el deseo, la traición, la esperanza y cuyo hilo conductor es siempre el amor y los sentimientos que provoca.

Y para seguir disfrutando con su lectura nos encontramos, después de los relatos, con el título que da nombre a su libro “Amelia y Doña Rosa”. Una historia de cariño, complicidad y superación que a mí, personalmente me ha hecho emocionar, reflexionar y acabar su lectura con una gran sensación de optimismo.

Un libro que no os dejará indiferentes por la calidad literaria de su contenido y que os recomiendo para cualquier momento del día o de la noche.

Y si decidís pasar un buen rato con su lectura, lo podéis adquirir aquí:

https://www.amazon.es/Amelia-doña-Rosa-otros-relatos/dp/1731488629/

Ficha Técnica. Título: Amelia y Doña Rosa y otros relatos. Autor: Alfonso Cebrián Sanchez. Editorial: Amazón Diseño cubierta: Alfonso Cebrián Sanchez.

Buena suerte, querido Alfonso!!!

Hay momentos…

Hay momentos en esta vida para los que necesitas hacer un esfuerzo añadido, porque no te sirve aquello de “cuando se cierra una puerta se abre una ventana” ya que sólo ves que se han cerrado unas cuantas puertas literalmente en tu nariz. Y tu nariz se resiente y tiene miedo. Miedo de aquello que desconoce y que le supera.

Es una sensación de impotencia que te recuerda que no eres tan fuerte como tu creías y que te hace ver que todos los hilos que te unen a esta vida son tan frágiles como las alas de esa mariposa que te encandila con su belleza.

Te sientas sobre esa roca que conoces y amas y miras el mar mientras intentas alejar los pensamientos oscuros  que acompañan la idea de que han desaparecido unas cuantas horas de tu vida y de que ya no volverán. Sientes la necesidad de recuperar los recuerdos y mientras te obstinas en recordar, el agua se mece a tus pies y te dice que no es necesario, que aún te queda mucho tiempo para crear buenos momentos.

Porque, en definitiva es lo más importante. Atesorar el cariño inmenso que has recibido. De las personas que esperabas, de otras que no esperabas e incluso de aquellas que esperabas más y se han quedado a medio camino. Todo suma.

Hoy, regreso con fuerzas renovadas, y hoy siento que la vida no es otra cosa que respirar hondo y apurarla hasta el final.