Sólo miro…

Sentada en la terraza aspiro al aroma a naranja que despide mi taza de té. Vuelvo a revivir mi fin de semana. Quizá es porque lo he pasado con mi amiga rubia, la que tiene un novio francés, y ella es la que me ha acostumbrado a tomarlo así, cuando el crepúsculo le gana la partida a la luz.

Los fines de semana siempre están rodeados de grandes expectativas, pero no ha sido el caso del pasado. Marché con la idea de encontrar una serenidad que en los últimos tiempos me resulta bastante difícil de retener. Así que todo se resumía en caminar, leer, ver alguna película y conversar de todo lo divino y humano.

Y al fin, no ha habido casi nada de lo previsto, porque la mayor parte de mi tiempo se ha ido en mirar y disfrutar con lo que he ido sintiendo al ver la vida a mi alrededor.

El mar, la aves volando, los niños jugando en la playa, las conversaciones de mis vecinos de mesa, el café bailando en mi taza, la risa de mi amiga, los colores de la primavera, las primeras gotas de lluvia, las discusiones conmigo misma, mi móvil desconectado, el sabor de una cerveza… el amanecer.

El tiempo ha pasado rápido y yo me he dado cuenta que hay que mirar para descubrir que si somos capaces de disfrutar de esas cosas sencillas, la vida es siempre mucho más fácil.

Soñé el mar…

Es martes y estoy aquí. Aquí donde el agua dibuja sobre la arena mientras la piel respira sal.

Me he despertado enroscada en la curva de tu cintura y con tus manos despejando mis sueños.

Podría ser cualquier otro día, pero al ver tu mirada siento, de nuevo, que no existe otro lugar en el que quisiera estar. Podría no llamarme como me llamo o quizá no ser de este planeta, pero hoy, aquí y ahora sólo deseo sentir como siento.

Quizá es que hoy, soñé el mar.

“Dejé el invierno,

mi cuerpo sobre la arena, promete flores.

El sol alumbra mi sonrisa

y la noche la recoge pintando estrellas.

Llegó la primavera!!!

y mi piel la reconoce 

en cada pulso de sus venas”

Felices días de primavera para todos!!!!

 

 

 

 

Como ayer…

… también el Día de la Mujer…

Porque para mí, todos los días son de la mujer y del hombre. De todo ser humano que se comporte como tal y como tal respete a todas las personas que rocen su vida, sean del género que sea.

Leí a Eduardo Galeano (magnífico) y no pude evitar dejarlo por aquí…

“Si Eva hubiera escrito el Génesis, ¿como sería la primera noche de amor del género humano? Eva hubiera empezado por aclarar que ella no nació de ninguna costilla, ni conoció a ninguna serpiente, no ofreció manzanas a nadie, y que Dios nunca le dijo que parirás con dolor y que tu marido te dominará. Que todas esas historias son puras mentiras que Adán contó  a la prensa” 

A alguien había que echarle la culpa, no? Pero yo no creo que fuera toda de Adán o de la prensa. Parte de ella si, pero… no toda.

Quizá existen “otros” que deberían sentirse culpables.

Otros que durante muchos siglos han contado un cuento con la idea de hacernos creer que era una verdad absoluta. Que nos han colocado en un pedestal para que, lejos de la realidad, alguien pensara por nosotras. Que sólo nos han pensado como madres y esposas.

¿Donde está esa otra parte de nosotras? Esa parte que grita que queremos ser libres para pensar, para querer, para decidir, para equivocarnos, para disfrutar de nuestro cuerpo.

Me cansa ese pensamiento trasnochado, obtuso y con aroma a incienso.

Yo soy mujer y nunca he querido ser un hombre, porque siempre he pensado que soy capaz de caminar a su lado. Ni delante, ni atrás.

 Y si alguien no está de acuerdo con ello, lo siento, jamás me disculparé por pensar así.

Feliz viernes… con un olor a  primavera que se cuela entre nuestro estado de ánimo con aires de conspirador.

(Imagen de Pixabay)

Hoy es lunes… y un poema.

Silencio,

Mi alma se despierta con un suspiro nuevo,

el mar, como un amante incierto,

lame las orillas de un día de invierno tardío.

Hoy las aguas visten un azul profundo

y las gaviotas en vuelos rasantes,

salpican la arena con gotas de nostalgia.

La luz envuelve mis pasos,

me lleva a todos esos cielos que me quedan por descubrir.

La vida, no es otra cosa

que volar cada vez más alto.

Feliz lunes, lunero… para todos!!!

Me viene a la mente…

Una frase de Max Weber…

“Cuando el ser humano pierde el sentido de las cosas, los viejos dioses se levantan de sus tumbas”

Una cita muy especial y apropiada a propósito de la aparición de la agobiante irracionalidad que nos envuelve y amenaza con devorarnos en un pozo de sin sentido e inhumanidad.

¿Qué fue de nosotros? ¿En qué momento vendimos nuestra alma al diablo?

Ni siquiera los viejos dioses creo que tengan respuesta.

Dejarse llevar…

Ya casi hace un mes que empezó el nuevo año y con él se han puesto en marcha los proyectos, los planes, las nuevas ideas que se escribieron en una lista cuando los últimos días del año saltaban del calendario.

Este año va a ser diferente. Hablo de mí ¡Claro! Porque este año me voy a dejar llevar. Nada de esperar grandes cosas, ni hacer muchos planes.

Que fluya la vida sin poner ninguna traba en su camino.

Dejaré que los amigos que quieran quedarse conmigo, se queden y los seguiré queriendo como lo he hecho hasta ahora. O quizá más, si es posible. Me resignaré a la pérdida de aquellos que decidan marcharse después de haberse dado un paseo por mi vida y  los seguiré queriendo, sino como un presente, como un bonito recuerdo.

Escribiré con la misma pasión y entusiasmo, pero no me pondré plazos, ni entregas, ni obligaciones. Disfrutaré con la creación, con el personaje, con la página en blanco y con la inspiración y sin ella. Escribiré porque es parte de mi.

Voy  a disfrutar de cada día, con la sensación de que estreno sus horas y que ellas están llenas de momentos para vivir sin que yo tenga que buscarlos.

Me dejaré llevar por el río de la vida disfrutando de la suavidad de la corriente y sin oponerme a ella.

Sí, sin planes, sin proyectos, sólo disfrutando del viaje.

Este año…

Este año, recordando al poeta, quiero despedir el año con vosotros y sólo un poema.

PORQUE YA ES TIEMPO

De olvidar la tristeza,
De fundir tus miedos,
De elevar el rostro,
Y mirar al cielo.
De saltar barreras,
De reír por dentro,
De hilvanar palabras,
Y morder el viento.
De morir luchando,
Por lo que creemos,
De inventar mil mundos,
Y agotar el tiempo.
De buscar caminos,
De expresar deseos,
De amar sin medida,
Y querer queriendo.

Brindemos por el año que empieza y, mientras las burbujas asciendan por mi copa, os dedicaré el mejor de mis recuerdos.

¡¡¡Un gran abrazo lleno de cariño y toda la felicidad que podáis desear!!!

De nuevo que suenen las campanas…

Y de nuevo que suenen, que suenen por todos nosotros…

Pero sobre todo por los que no podrán o no les dejarán celebrar estas fiestas, por los que no tienen un techo,  por los que han perdido sus hogares y vagan por los campos de refugiados, por los que han dejado atrás a sus seres queridos.

Por los que creyeron  en la paz y les ha estallado en plena cara la certeza de que no es fácil encontrarla pese a doblar muchas esquinas.

Por los que luchan por un mundo justo y aunque chocan contra la injusticia, la incomprensión, la prepotencia, la violencia y la insensatez, siguen en su lucha.

A todos y cada uno, os deseo toda la felicidad no sólo hoy, sino en cada minuto, segundo, días, de vuestra vida.

Que disfrutéis al lado de las personas que habéis elegido y que no os olvidéis de quererlas como si fuese siempre el primero y último día.

Y os dejo mil sonrisas para que suenen al tiempo que esas campanas. Porque sí, porque os las merecéis… y porque todos nos merecemos que suenen por nosotros.

De invierno…

Desde la loma veo la suavidad del crepúsculo que se enreda en la dureza de las ramas.

Todo arde.

La tierra, vestida de invierno, guarda en su seno la esperanza de la primavera.

Todo vive.

La noche, abre sus puertas para acogerte en su cálido regazo.

Todo duerme.

(Imagen de Pixabay)