Poetizando en mayo…

Azul y arena,

las rocas vestidas de sal,

y la tristeza en tu mirada,

mujer de muchas soledades.

Quisiste,

y sólo encontraste olvido.

Hoy tus ojos,

no reflejan el amor de aquellos días.

Azul y arena,

y el mar que lame tus heridas.

Las promesas huyen en bandada.

y lloras.

Pero tú sabes, ya tarde,

que el amor no necesita de promesas.

 

Feliz semana a toditos todos…

Philippe Halsman… Sorpréndeme

“Durante toda su carrera Halsman fue un enérgico defensor de la fotografía. Cuando esta se vio amenazada por la llegada de los medios de comunicación de masas como la televisión. Halsman estuvo a la altura del reto, haciendo de la fotografía una fuerza a tener en cuenta dentro del mundo del espectáculo gracias a su imaginación. Hablaba frecuentemente en público y siempre reivindicaba el potencial creativo aún inexplorado de la fotografía, y citaba constantemente la anécdota de Jean Cocteau a propósito de su encuentro con Serguéi Diáguilev. Cuando el joven poeta y cineasta preguntó al fundador de los Ballets Rusos qué podía hacer para colaborar con él, Diáguilev le respondió: “¡Sorpréndeme”!

Y con estas palabras se inicia la exposición de este fotógrafo singular que empezó su carrera en París para recalar en Nueva York donde realizó numerosos retratos de famosos, entre los que está incluida Marilyn Monroe, y que derivó en su famosa “jumpology”. Decía que cuando el personaje saltaba se olvidaba del posado y aparecía su yo más real.

¿Tendríamos que saltar para olvidarnos de lo que queremos ser a los ojos de los demás y así mostrar nuestro yo más real? ¿Quizá si nos dejamos llevar (jumping) siempre nos mostraremos más como somos? ¿Quizá eso sería lo más sorprendente?

Aquí os dejo la preguntas.

Una exposición muy interesante que, si tenéis ocasión, os recomiendo que no os la perdáis.

Sed felices en esta semana que empieza!!!

Premio Junior 2017

Junior

Ahora voy a tener un tiempo de estar por aquí y cuando estoy, me gusta mucho ser agradecido. En este tiempo, me voy a dedicar a dar mi nuevo premio, exclusivo mio y que tiene mi nombre. Durante este mes de mayo, cada dia daré premios, os visitare y seré muy pesado. Quiero aprovechar, ya que cuando empiece otra vez el trabajo, no podre estar mucho tiempo por aquí. Vamos que me voy a dedicar a estar con vosotros. Dicho esto, paso a nominar a mis primeros nominados y como ellos son tan propietarios de este blog como yo, serán los primeros.

Los premiados don:

Ana Centellas

Antonio Caro Escobar

LA RUBIA

Silvia Salafranca Silverio

Maria G. Vicent

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Recuerdos…

Busco en el tiempo tus ojos verdes y allí me asomo. Veo tu fortaleza, tu seguridad. Todas las barreras que derrumbaste y que yo hice mías. Nunca quise parecerme a ti. Yo tenía que volar sola. Y ahora, pasado el tiempo, madre, quisiera dejar de ser en algunos momentos yo, por parecerme a ti.

Feliz día Madres!!!

Me desperté…

… pensando, hoy no va a ser un buen día. Así, con una gran certeza de que mis premoniciones se cumplirían.

Me metí en la ducha, pero antes puse la radio. Soñaba una canción, y su melodía me llevó al primer beso. Sí, aquel que me dio un chico pelirrojo con la cara llena de pecas y que también fue el primero en romperme el corazón. Empezó mal mi vida amorosa, pero luego… tampoco me fue tan mal.

Después de tomar mi café mañanero, pasé del ascensor y bajé trotando los escalones. La ventana de la escalera dejaba pasar la luz y convertía el aire en pequeñas motas que brillaban como la estela que dejan volando mil mariposas. Sí, la belleza existe, y más en lo cotidiano.

Llegué a la calle empezando a dudar que se cumplieran todas mis premoniciones.

Me puse las gafas de sol para envolverme en un anonimato que fuera confortable. Y de repente, unos brazos me envuelven por la espalda, me giro y me encuentro con una sonrisa que, así de golpe, hace que me reconcilie con el mundo.

Buenos días, mi María, me dice mi vecino que tiene 11 años y casi me lleva una cabeza.

Camino y pienso que es posible que alguien crea que soy una ingenua, que no vivo en la realidad de la vida, si tan solo por una sonrisa puedo sentirme contenta, pero se equivocan.

Sé como se las gasta la vida y sé que más allá de mi pequeño mundo las personas mueren, sufren y lloran. Hablarles de sonrisas y esperanza resulta tan vacío como las lágrimas de un cocodrilo. Pero cada uno tiene una forma diferente de sobrevivir, en este mundo que no es demasiado amable.

El cielo tiene un azul deslumbrante, y hoy una sonrisa, ha hecho polvo mis premoniciones.

A cambio os dejo por aquí la mía 😉😉😉😉 para que la disfrutéis como lo haríais con un dulce helado de menta.

 

De la misma materia de los sueños…

Y dice Shakespeare en La Tempestad,  una obra llena de magia:

Ahora, nuestro juego ha terminado. Estos actores, como les dije, eran sólo espíritus y se han fundido en el aire, en la levedad del aire; y, al igual que la ilusoria visión que representaban, las torres que coronan las nubes, los lujosos palacios, los solemnes templos, el gran globo mismo, sí, con todo lo que contiene, se disolverán y, como estos desvanecidos pasajes sin cuerpo, no dejarán rastro.

Estamos hechos de la misma materia de los sueños y nuestra breve vida cierra su círculo con otro sueño.

¿Estamos hechos de esa misma materia?, me pregunto. Quizá lo que pensamos que es la realidad, tan solo es un sueño en el que sufrimos, amamos, respiramos y reímos y su fragilidad es tal, que al desaparecer el sueño desaparecemos con él.

Los sueños son demasiados etéreos, frágiles, leves. Nubes pasajeras, inquietas, que se desvanecen como los suspiros.

Prefiero hacer de mi vida un sueño y no vivir soñando.

 

 

 

 

Leer con amigos…

Antes de leer el libro que os traigo hoy, tuve que buscar la definición  de chamuyo en el diccionario castellano y allí encontré que su significado es: palabra que tiene el propósito de impresionar o convencer, un susurro.

En este caso, impresionarme me ha impresionado profundamente y es que el “Chamuyo poético (Puro verso) de Verónica (https://veronicaboletta.wordpress.com) te deja con la sensación de haber probado una fruta entre dulce y amarga, pero sobre todo con ganas de dejarte seducir.

Verónica maneja las palabras con una sonoridad de agua que repiquetea sobre el cristal, con unaVeronica Boletta intensidad que atraviesa la piel para anidar en nuestros sentimientos.

“Contundente

tu cuerpo

impone sueños.

Mis cadenas

rotas

aprenden a volar.

Dice la poetisa.

Y yo, después de haberlo leído, os lo dejo como un regalo para todos los que amáis la poesía y para los que queréis acercaros a ella.

 

Regreso hilvanando recuerdos…

Sí, poco a poco, igual que cuando reúnes esos trocitos de colores en un patchwork. Recuerdos que sabías no olvidados, pero que se habían relegado a lo más profundo de la mente. ¿Para no sufrir? Quizá!!!

Porque así llegaron aquella tarde, en que bajo las columnas del pórtico acudieron como conjurados por no sé qué espíritu.

Volvía el atardecer. Yo, con mi  libro entre las manos y tú con tu eterno sombrero sobre los ojos, haciendo la siesta sobre la hamaca  El aire era leve, tan leve, que todo podía parecer un sueño en blanco y negro. Las moscas revoloteando y las rosas lanzando su imposible olor a primavera.

Hubiera querido alargar mi mano y guardar la esencia de aquel instante en mi puño. Pero, en ese momento no lo hice, y ahora pasado el tiempo, regreso a ese lugar y compruebo que tu hamaca se balancea impulsada por la brisa, que mi libro está cerrado,  que las rosas siguen frescas pero ya no me emociona su olor.

Cierro los ojos y en mi recuerdo la hamaca se hunde por tu peso, mi libro se abre de nuevo y el sombrero se impulsa al ritmo de tu respiración.

Y entonces, entonces, el dolor me recuerda que tu ausencia es tan definitiva como lo son todas las muertes.

Y me cubro con esa manta hecha de recuerdos y sonrío de nuevo, porque sé lo que a ti te gustaba mi sonrisa.

Y así os la regalo… a mi regreso.

El Año de Paul Auster…

Siempre ha sido uno de mis autores favoritos desde que hace tiempo leí su libro “El libro de las ilusiones”

libro de las ilusiones

En  su 70 aniversario nos llega su nuevo libro 4321 y con él su regreso después de siete años de silencio.

Ya sabéis que me gusta leer y que todos los géneros me fascinan, pero en el caso de Auster, cuando leo, siempre tengo la sensación de bucear en lo más profundo del alma humana. De sus sentimientos más íntimos y en algunos casos, inconfesables.

El autor deja en su obra sus obsesiones sobre el papel del azar y sus coincidencias.

Poeta profundo, escribió versos como estos:

De sombra a sombra

“Contra la fachada del atardecer:
sombras, fuego y silencio.
Ni siquiera silencio, sino su fuego,
la sombra
que arroja un respirar.

Para entrar en el silencio de este muro
debo dejarme atrás a mi mismo”

Paul Auster nos lleva a disfrutar, de nuevo, del placer de la Lectura. De las tardes largas cuando con un libro en la mano, nos dejamos llevar por la historia y por los personajes, creados por un escritor sin igual., que cuando le preguntaron qué era para él escribir, dijo.

“Para mí, escribir no es una cuestión de libre albedrío, es un acto de supervivencia”

Aquí os dejo mis impresiones y si he conseguido que os enamoréis un poco de Auster, me encantará.

La tarde…

La luz desciende como oro líquido y arranca un susurro de las hojas que duermen. Oigo el sonido de la tarde que despide el día suavemente, como un cuchillo caliente penetrando en la mantequilla.

La vida que, hasta ese momento, bullía a mi alrededor, se ha recogido en si misma y el sueño con pasos lentos ha llegado hasta mi cama.

Me pregunto si tu llegarás con el sueño o quizá, solo formas parte de él. No sé si fue la distancia o las letras lo que me acercó a ti, pero la realidad de tu existencia es tan avasalladora, que la siento como una huella indeleble en mi piel.

Cuantos fueron los caminos que recorrí para encontrarte, las heridas que tuve que cerrar para llegar a conocerte, a que oscuro rincón de mi mente me alejé intentando olvidarte.

Todo se recoge en esta tarde incendiada, que me habla de ti y me recuerda que no es suficiente con amarte para que te conviertas en realidad.

“Y allí, detrás de la sombra de la luna,

Nos encontraremos.

Te regalaré los caminos que construimos,

Los hilos invisibles que nos unieron,

La certeza de que te amo,

Y la locura de saberlo”

María G. Vicent ©

 

(Imagen de Pixabay)